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Estados Unidos Es Un País De Inmigrantes

Muro simbólico con la bandera de Estados Unidos

Seguramente el término “sueño americano” o “the american dream” le es familiar, y e que mucho se habla de vivir en Estados Unidos, y cómo este simple hecho le cambia la vida a más de uno, pero ¿Qué hay detrás de la vida inmigrante en este país?

Inmigrar a Estados Unidos significa moverse de un país extranjero para quedarse a residir ahí de manera permanente. Estados Unidos es un país construido por gente inmigrante, y hasta el día de hoy sigue causando gran interés por la comunidad internacional, como una opción para vivir ahí.

Desde el 2015 se considera el país con el mayor número de inmigrantes en el mundo, con una cantidad aproximada de 47 millones de inmigrantes, esta cantidad viene a representar el 14.4% de la población estadounidense y representa también un 19.1% de un extracto de 244 millones de inmigrantes a nivel mundial, sigue teniendo más inmigrantes que otros países tal como Suiza con casi 30% o Canadá con casi 22%.

Las estadísticas en cuestiones migratorias son realmente interesantes, nos dejan ver un poco más allá de la comunidad de inmigrantes que habitan actualmente en este país; los números arrojan un ingreso de 1.18 millones de inmigrantes legales, que se admitieron en Estados Unidos para el año 2016, de los cuales, el 48% de ellos eran parientes cercanos de los ciudadanos, el 20% era patrocinado, un 13% pertenecía a refugiados y asilados, 12% admisión por empleo, un 4.2% era perteneciente a Visas de Diversidad de Inmigrantes, el 1.4% eran víctimas de delito y/o sus familiares, y finalmente, el 1% pertenecía a Visa especial para inmigrantes, misma que pertenece a los iraquíes y los afganos que laboran en el gobierno estadounidense.

La minoría restante pertenece al 0.4% de visas de diferentes modalidades, en estas se puede incluir el 0.2% que son las visas concedidas por la suspensión de una deportación por ser pariente inmediato de un ciudadano estadounidense; también para las personas que fueron admitidas por medio de la Ley de ayuda de Nicaragua y Centroamérica; los niños que hayan nacido después de la admisión de la vida de alguno de sus padres; se incluyen igual personas de la ex Unión soviética, Camboya, Laos y Vietnam  en libertad condicional y que se les haya negado una solicitud de refugio.

La inmigración siempre ha sido un tema que causa polémica, sobre todo en las esferas de la política, pues se da cabida a la división de opiniones, por un lado están los que apoyan con los brazos abiertos a la inmigración, pues creen que de ese modo se enriquece la cultura y cualquier otro beneficio que por añadidura acompaña a los extranjeros que planean residir en Estados Unidos, y por otro lado, están quienes definitivamente por muchas razones no apoyan la causa, o si bien, se admiten restricciones.

Para quienes no apoyan a la inmigración a puertas abiertas, de entre las razones que se rescatan son, por aspectos económicos, políticos y sociales, la “limpieza étnica”, contratación ilegal de trabajadores no inmigrantes, desplazamiento, problemas de delincuencia, y aspectos electorales como las votaciones.

La realidad es que las cifras no nos mienten al sugerir que la economía estadounidense también se ve beneficiada por la comunidad inmigrante; los inmigrantes aportan cada año a la nación cerca de 12 mil millones de dólares, entre impuestos estatales y locales. Incluso sin poder gozar de los beneficios básicos de los que gozan los ciudadanos americanos por pagar impuestos. Los inmigrantes pagan hasta un 8% de sus ingresos y la comunidad de adinerados llega a pagar tan solo poco más del 5% de sus ingresos.

Sobre el aspecto económico, tenemos una realidad de la que no se pueden esquivar, las épocas cambian, cada vez es más común que las parejas en Estados Unidos se deciden esperar a tener una estabilidad económica, lo cual llega a suceder por supuesto, después de los 30 años, y se está presentando un fenómeno muy interesante por ello.

Tenemos el tema de las jubilaciones de la generación Baby Boomers, tocando a la puerta, ya ha llegado la hora de ellos para el retiro, entonces, ¿Qué pasará con los ingresos económicos que representa dicha generación? ¿Acaso son los inmigrantes quienes llenen ese hueco de pérdidas económicas? ¿Son los inmigrantes la solución a una realidad que se asoma a la vuelta de la esquina?

En 2015 el Centro de Investigaciones Pew, dio a conocer en una publicación la importancia de la comunidad inmigrante para la recaudación anual de los impuestos, en el que explican cómo se verán afectados los ingresos económicos si no existiera la comunidad inmigrante que paga sus impuestos.

 Las generaciones que se encuentren entre los 25 años y 64 años se verían afectados si a la población laboral les faltasen los inmigrantes. Calcularon según estadísticas que las pérdidas podrían ser de 173, 2 millones del 2015 a 165, 6 millones al año 2035. Sin embargo, la otra cara de la moneda proyecta que, si la comunidad inmigrante permanece tal cual, el crecimiento laboral abarcaría a 183, 2 millones en 2035. Aquí podrá encontrar más información al respecto.

Es muy interesante recurrir a las estadísticas, pues en algunos, como el anteriormente mencionado, donde según el Centro de Investigaciones Pew, arroja datos importantes sobre cómo la economía estadounidense se ve beneficiada por la comunidad de trabajadores inmigrantes, lo cual podría contradecir a los oponentes de la inmigración, bajo el argumento de que los inmigrantes no aportan y hacen uso de los recursos gubernamentales, como apoyos.

Por otro lado, durante el transcurso de este año, The Marshall Project y el New York Times, se dieron a la tarea de hacer un análisis muy interesante, en el que demuestran que la comunidad de inmigrantes e indocumentados no hacen ninguna contribución al aumento de la criminalidad en los lugares donde se asientan, ni tampoco son, como se dice, los más propensos a cometer crímenes.

En dicho análisis se encontraron con la sorpresa de que, en la mayoría de las áreas metropolitanas de este país, presentaban una disminución en delitos y crímenes durante el periodo del 2007 al 2016. Lo cual descarta que influyan los indocumentados en ello.

No es un secreto que la administración actual se ha basado, desde inicios de la campaña electoral, en una política anti inmigratoria, con los provenientes de América del sur, y especialmente, los mexicanos. Pero los datos, como los anteriormente mencionados, dicen lo opuesto.

Por otro lado, la portavoz de Illinois Coalition for Immigrant and Refugee Rights, Cara Yi, quien es una activista por los derechos de los inmigrantes y los indocumentados en Estados Unidos, haciendo referencia a el estudio del Proyecto Marshall, dice que esto comprueba que las acusaciones contra los inmigrantes son falsas, por el contrario, estos enriquecen a la nación, y su presencia en el país tiene un impacto positivo.

Cifras históricas de inmigración en Estados Unidos

Mapa estados unidos, formado por palabras de inmigración

En 1965, la Ley Hart.Cellar, o Ley de Inmigración y Nacionalidad, se dio a la tarea de igualar las políticas inmigratorias, lo que no sabían era el impacto que tendría en la integración de etnias de los Estados Unidos, esto resultó en la entrada a la inmigración perteneciente a naciones no europeas.

En el año 70 más de la mitad de la población inmigrante pertenecía a los provenientes de Europa, es decir el 60% de los inmigrantes, pero dicha cifra se redujo hasta un 15% para el año 2000. El expresidente George HW Bush, firma en 1990 la Ley de Inmigración de dicho año, y con ello se logra aumentar el porcentaje de inmigrantes legales a un 40%, así mismo, en 1991 firmó la Ley de ajuste de Inmigración de las fuerzas armadas de ese año, con ello se permitía que aquellos extranjeros sirviendo por más de 12 años en las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, pudieran solicitar una residencia o mejor aún, la ciudadanía, según cada caso.

Para noviembre de 1994, la comunidad electoral del estado de California aprobó la propuesta 187 que se trataba de una modificación a la constitución, en dicha modificación se pedía negarle el apoyo financiero para los inmigrantes ilegales, pero los tribunales federales se dieron a la tarea de anular dicha modificación, debido a que viola la misma constitución.

En el mandato de Bill Clinton se nombró a la Comisión de Reforma Migratoria de Estados Unidos para la recomendación de la reducción de inmigración legal a 550,000 personas, cuando con anterioridad a eso eran 800,000 al año.

En 2001 los mandatarios de México y Estados Unidos estaban en planes para mejorar acuerdos con respecto a temas de inmigración, pero no llegaron a concluir nada de ello, todo quedó en planes, el atentado de las torres gemelas interrumpió el acuerdo en proceso. Después de ello del 2005 al 2013 el Congreso estadounidense estaba discutiendo el modo de controlar el aspecto de la inmigración, pero no llegaron a un acuerdo en ninguna de las cámaras.

Entre 2000 y 2005, alrededor de 8 millones de emigrantes partieron rumbo a Estados Unidos, y de esos, 3.5 millones ingresaron al país de manera ilegal. Cabe mencionar que en 1986, el mandatario de aquel entonces, Reagan, habría firmado una reforma migratoria que le otorgará la amnistía a 3 millones de indocumentados.

Entre el año 2000 y el 2010 ingresaron a Estados Unidos alrededor 14 millones de inmigrantes, y pasado el millón de ellos se logró naturalizar en 2008. En 2009 un 66% de la población inmigrante legal, fue admitida por nexos familiares, el 17% por motivos humanitarios y el 13% fue admitido por empleo.

 En 2013, debido a que el límite de admisión de inmigrantes aplica para el mismo número máximo de visas para los países por igual, no importando cual sea este ni de la cantidad de su población, esto restringe el ingreso de inmigrantes en países como México, Filipinas, India o China, que son los de mayor demanda de inmigrantes legales.

Curiosamente en el mandato de Trump se deportaron 295,000 indocumentados en el 2017, esta cifra es el menor desde el 2006.

¿Cómo están las cifras de la inmigración actualmente?

Muro fronterizo entre estados unidos y mexico

Actualmente casi la mitad de los inmigrantes en Estados Unidos provienen de México, igualmente del resto de países de américa latina. Recordemos que hace un año se vivió la situación tensa de las caravanas inmigrantes debido a razones sociales y económicas, muchas personas emigraron en grupo en busca de asilo en Estados Unidos.

Curiosamente en los años 30’s la gran mayoría de los inmigrantes en Estados Unidos pertenecían al sexo masculino, pero la cifra cambió para la década de los 90’s, eran las mujeres el número predominante de los inmigrantes legales ingresando al país. Hoy en día la población de inmigrantes es más joven que los nativos del país, en edades entre 15 y 34 años en su mayoría. Y más curioso aún, la comunidad inmigrante tiende a contraer nupcias y son menos propensos a divorciarse en comparación con los nativos de la misma edad.

En 2009 Public Agend entrevistó a un grupo de inmigrantes y los datos finales de la encuesta demuestra que, 7 de cada 10 mexicanos expresaron que tenían la intención de residir en Estados Unidos de manera permanente. De esos, el 71% declaró que, de poder hacerlo nuevamente, lo harían sin duda alguna. También, en ese mismo análisis se encontró que, el 76% de inmigrantes opinan que las restricciones para ingresar al país se han reforzado de manera más estricta desde el atentado de las torres gemelas, (11 de septiembre del 2001).

Lo cierto es que, un estudio realizado por Gallup en 2009, en realidad así sucedió, ya que, a raíz de esos eventos desafortunados, el 62% de los estadounidenses apoyaba la inmigración en el país, pero antes del 2001, pero la cifra disminuyó a 52% después.

Durante la recesión económica se notó una caída de la población de inmigrantes mexicanos en Estados Unidos, en 2007 se contabilizaban 7 millones de mexicanos en Estados Unidos, y en 2011 bajó a 6.1 millones.

La cantidad de inmigrantes creció significativamente de 250,000 en los 30’s a 2.5 millones en los 50’s; de 4.5 millones en los 70’s a 7.3 millones en los 80’s, y a 10 millones en los 90’s. Las cifras cambian a partir del año 2000, en donde la inmigración legal se contabiliza en alrededor de 1 millón anualmente, de esa cifra, alrededor de 600, 000 representan cambio de sus estatus migratorios.

Actualmente la inmigración legal ronda las cifras más altas, rebasando los 37 millones, cuando, por otro lado, entre 2005 y 2006, por ejemplo, se estimaba que la comunidad de indocumentados rondaba entre 700,000 y los 1.5 millones anuales.

En orden descendente:

De 1991 a 2000 fue la década en que más inmigrantes se aceptaron en Estados Unidos, con una cantidad de 10 a 11 millones de inmigrantes, que de 1989 a 1999. La población inmigrante de la última década actual, (10 millones de inmigrantes), representa el tercio en el crecimiento anual de la población del país. (de 249 a 281 millones)-

En 1900 la cifra de inmigrantes en el país contaba las cifras de 8.8 millones, con ello aumentaron la población del país 1% anualmente. En 1910, (el 15%), de los estadounidenses nacieron fuera del país, y en 1999 era menor la cifra, 10%.

En 1970 la población de inmigrantes era el 4.7% de la población total del país, esa cifra aumentó a 6.2% la década siguiente, en 1980, en 2009 aumentó a 12.5%. Desde el 2010 se nota un aumento de 25% de la población joven dentro de los residentes en Estados Unidos. Básicamente el 8% de los nacidos en 2008 eran pertenecientes a padres indocumentados, según el Pew.

Los inmigrantes nacidos en el extranjero aumentaron y se duplicaron en 20 millones para el año 90, rebasando los 47 millones en el año 2015. Para el año pasado, 2018, las cifras rondaban en 90 millones de inmigrantes legales y de hijos de inmigrantes nacidos en el país, o sea, estadounidenses de la segunda generación, los cuales representan un 28% de la población nacional.

Del siglo pasado a la fecha se ha notado un crecimiento significativo, pero, la tasa de los inmigrantes nacidos en el extranjero ronda en el 13.4%. Otra diferencia observable es la procedencia de los inmigrantes, por ejemplo, antes del 1890, el 82% la mayor parte de inmigrantes en Estados Unidos provenían del norte y el oeste de Europa, pero en el periodo entre 1891 y 1920 las cifras caen u=a un 25% y aumenta el número posteriormente, pero de otras partes de Europa, como el sur, centro y este, juntando un total de un 64% de aumento.

Después de un largo periodo de tiempo admitiendo europeos inmigrantes, la visión política estadounidense cambió, y comenzó a admitir a más etnias, pero ello igual derivó en más polémicas sobre políticas inmigratorias, como las vemos hoy en día, por ejemplo.

No olvidemos que USA es un país construido sobre bases inmigrantes, y las cifras al respecto en la actualidad tampoco lo pueden negar. Nuevamente, buscando en los archivos de Pew, en un artículo publicado en el 2017, afirman que la población inmigrante alcanzó nada más y nada menos que la cantidad de casi 45 millones de personas. Lo que quiere decir que los inmigrantes representan casi el 14% de la población en Estados Unidos, cuando en 970 tan solo representaban cerca del 5%.

En 2016, California era el estado con la mayor cantidad de inmigrantes, presentaba un total de casi 11 millones. Seguido por Texas y Nueva York, que contaban con un total de casi 5 millones de inmigrantes cada uno. California es el que mayor número de inmigrantes alberga, con casi 11 millones, estos representan el 27% de la población total de ese estado.

Esta comunidad de pobladores vive en Los Ángeles, San Jose, San Francisco, San Diego, Riverside y Sacramento. En Texas habitan cerca de 5 millones, los cuales representan casi el 17% de la población total de ese estado, en su mayoría se encuentran en Dallas y Houston. En el estado de Nueva York habitan casi 5 millones y representan el 23% de la población total de dicho estado, en su mayoría estos pobladores inmigrantes se encuentran en la ciudad de Nueva York.

Los inmigrantes enriquecen el valor cultural del país, así como también, aportan a la economía anualmente a través de la recaudación fiscal. En 2015 el Centro de Investigaciones Pew, dio a conocer en una publicación la importancia de la comunidad inmigrante para la recaudación anual de los impuestos, en el que explican cómo se verán afectados los ingresos económicos si no existiera la comunidad inmigrante que paga sus impuestos.

 Las generaciones que se encuentren entre los 25 años y 64 años se verían afectados si a la población laboral les faltasen los inmigrantes. Calcularon según estadísticas que las pérdidas podrían ser de 173, 2 millones del 2015 a 165, 6 millones al año 2035. Sin embargo, la otra cara de la moneda proyecta que, si la comunidad inmigrante permanece tal cual, el crecimiento laboral abarcaría a 183, 2 millones en 2035. Mayor información aquí.

¿Cómo impactan a la economía las personas indocumentadas?

Agricultores trabajando bajo el sol

Se maneja una política que navega entre la polémica, cuando se trata de este tema, pues sí es polémicamente inevitable, ya que se tocan fibras sensibles al hablar de ello; otra realidad al respecto, es que, son muy pocos los datos confiables al respecto, por ello podríamos decir que se termina fácilmente haciendo conjeturas, tal vez dependiendo de la postura que tenga cada uno, no hay estadísticas en montones que sean absolutamente confiables y en su mayoría son ambiguas.

Una realidad que sí es rescatable ante el análisis de la economía de los indocumentados es que, por ejemplo, al no poder laborar de manera legal dentro del país, sus opciones laborales son menores y con salarios por debajo del salario estándar, pues, “no están en posición de pedir más”, y se presta, tristemente, a abusos de autoridad, ambientes laborales con evidentes violaciones a la ley y a los derechos humanos también.

Por tanto, al contar con trabajos “mal pagados”, no pueden contribuir al fisco de manera significativamente importante, es decir, sus costos de producción son menores. Esto puede dar pie a un fenómeno, en el que, al haber un mayor número de indocumentados en busca de empleo, personas poco calificadas o no calificadas para los empleos, pero que están dispuestos a hacer lo que sea con tal de tener el empleo, lo cual, podría compensar un desarrollo en el ámbito tecnológico o también, reducir la competencia laboral del mercado internacional.

En 2016, se encontraron alrededor de 11.3 millones de indocumentados empleados en el país, la cifra fue básicamente la misma el 2015, por lo que las cifras sugieren que había alrededor de 8 millones de trabajadores ilegales, o sea, un 5% de la fuerza laboral civil del país.

Como anteriormente se menciona aquí, los trabajadores indocumentados, pueden enfrentarse a muchos obstáculos, el mayor obstáculo posiblemente no habría sido cruzar la frontera o llegar por un aeropuerto o el medio que sea, y quedarse, aunque su visa expirara, el mayor reto es mantenerse al margen de las circunstancias, resistir, y tratar de sobrellevar las cosas si le tocara laborar en un empleo donde su jefe abusivo se aproveche de su desventaja como inmigrante.

El salario de los ilegales está por debajo de la mesa y para ello utilizan su ITIN, con esto el empleador se beneficia igualmente, pues se ahorrará una cantidad de dinero significativa, al no pagar la suma normal de contribuciones y de otros conceptos salariales.

El promedio salarial para los estadounidenses es de 10.25 dólares, en un estándar de horas de 34 semanalmente, el salario de una inmigrante ronda los 8 dólares por hora, a veces poco menos, y como no hay una regulación al respecto, es más habitual que trabajen por más horas a la semana, por ende, para el empleador es mayor producción por menos paga.

En datos del IRS, se dice que, cada año un aproximado de 6 millones de indocumentados presenta su declaración de impuestos, esto quiere decir, que entre el 50% o el 70% de los indocumentados sí pagan sus impuestos correspondientes, y ahondando más en ello, la Oficina de Presupuesto del Congreso apartidista, indica que, la contribución anual de los ilegales es de aproximadamente 7 mil millones de dólares anuales para el Seguro Social.

Los ilegales en Estados Unidos aportan a la economía, pagan impuestos, y no pueden hacer uso de todos los servicios por los que están pagando, por ejemplo, en 2006, la Contraloría de Texas dio a conocer que, el 1.4 millones de indocumentados de aquel entonces, aportaron cerca de 18 millones de dólares al producto bruto estatal y que su aportación fiscal llegó a 1.6 mil millones en ingreso estatal, pero que al estado solo le costaron 1.2 mil millones en servicios.

Un inmigrante indocumentado no tiene derecho a un SSN, (número de seguro social), pero a la hora de pagar sus impuestos debe pagar el Seguro Social y Medicare, esto significa que sus contribuciones no podrán ser utilizadas por ellos, la pregunta es, ¿Quién se beneficia de ello?, pues posiblemente sean los ancianos estadounidenses, ya que un ilegal no es elegible para este beneficio, pero los hijos de ilegales, nacidos en el país sí pueden hacer uso del beneficio.

En 2006, analistas de Standard & Poor’s, escriben en un articulo que, anualmente la administración del SS, las contribuciones se estimaban en 6mil millones a 7 mil millones, y se encontraban archivadas en “suspenso”, era una cuenta asignada exclusivamente para los formularios W-2, por no coincidir con el SSN. Y de estos, la mayoría pertenecía a trabajadores indocumentados que jamás reclamarán sus beneficios; posteriormente en el 2010, se estimaba en la administración del SS que los empleadores y trabajadores ilegales aportaron 13 mil millones en impuestos de nómina.

Mexicanos en Estados Unidos

Trabajadores en la construcción de una casa

Por mucho tiempo los inmigrantes mexicanos en busca de mejores oportunidades de vida buscaban su oportunidad de ello en el país vecino, en su mayoría, no estaban calificados para los empleos y peor aún, no autorizados, y esto era lo habitual, pero la situación está cambiando, pues la economía en México está atravesando ligeros cambios, las leyes estadounidenses en materia de inmigración son más rígidas, así como también, la tasa de natalidad mexicana experimentó una caída significativa.

Curiosamente, las cifras indican que son más los mexicanos que vuelven al país de origen que los que llegan a Estados Unidos. Se observa que actualmente, los inmigrantes provenientes de México cuentan con más posibilidades de concluir una carrera universitaria, así como más posibilidad de aprender el idioma inglés en comparación con los mexicanos de hace algunos años, es decir, son notoriamente más capacitados que los mexicanos inmigrantes de antes.

Cifras importantes:

  • Entre el 2012 y 2016, un 37% de mexicanos residía en California, un 22% en Texas y 6% en Illinois, es decir, en su mayoría se encontraban en California.
  • Los mexicanos inmigrantes presentan una menor posibilidad para dominar el inglés que los nacidos en el extranjero. En 2017 el 67% de ellos apuntó a un limitado dominio del idioma, en comparación con el 48% del resto de los inmigrantes.
  • Los inmigrantes mexicanos en 2017 rondaban en promedio la edad de 43 años, el resto de los inmigrantes 45 años, pero los inmigrantes nacidos en Estados Unidos rondaban los 36 años, es decir, los inmigrantes mexicanos eran un poco más jóvenes que la cantidad de los nacidos en el extranjero, pero, mayores que los nacidos en Estados Unidos.
  • Para el 2017, aproximadamente un 69% de inmigrantes mexicanos de 16 años en adelante, ya pertenecían a la fuerza laboral civil del país, en comparación con el total de los inmigrantes en el país (66%), y el 62% de los nativos.
  • Los mexicanos inmigrantes cuentan con diversas habilidades laborales, tales como el ámbito de aspectos naturales como agricultura, obras de construcción, áreas de mantenimiento industrial o doméstico, servicio, producción, transportación, etc.
  • La mayoría de los mexicanos con green card lo logran a través de lazos familiares.
  • En Estados Unidos, en la industria de agricultura esta ocupada por 30.1% de mexicanos, 19.5% en la construcción, 14.5% en hostelería y recreación, 6.3% en la minería y 5.6% en servicios generales.

Solo algunas de las cifras que engloban a la comunidad mexicana en los Estados Unidos, pues siendo el país vecino con mayores carencias, en comparación a Canadá, en el otro extremo, México ha causado polémica, en especial es algo que notamos en la actual administración de Trump, su política anti inmigratoria es insistente, no sabemos en qué terminará todo finalmente.

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